jueves, 6 de junio de 2019

BOLITAS ENERGÉTICAS (de cáñamo y lino)



Las semillas de cáñamo además de tener un gran valor nutricional tienen buen sabor, saben bien, con ellas y otros ingredientes, como semillas de lino dorado y marrón, chía, albaricoques secos, almendras tostadas con piel, dátiles, vainilla y aceite de coco, he preparado una bolitas energéticas, las he rebozado en coco rallado con ralladura de naranja, están buenísimas y son pura energía






Ingredientes (para 16 bolitas):

100 g. de albaricoques secos picaditos.

50 g. de almendras tostadas sin sal y con la piel.

2 cucharadas soperas de semillas de cáñamo bio.

1 cucharada sopera rasa de semillas de lino dorado y marrón bio.

1 cucharadita -de las de café- de semillas de chía.

1 cucharadita -de las de café- de vainilla líquida.

3 dátiles Medjoul sin hueso y picaditos.

1 cucharada sopera de aceite de coco prensado en frío.

Para rebozar:

3 - 4 cucharadas soperas de coco rallado.

La ralladura de 1 naranja, previamente lavada y secada.






Preparación:

Trituramos las semillas de cáñamo y de lino dorado y marrón en un molinillo eléctrico hasta que estén bien molidas y pasamos a un cuenco grande.

Trituramos las almendras con piel, pero que no queden demasiado molidas.

Echamos en el vaso del molinillo los albaricoques y los dátiles picados y trituramos hasta que queden picaditos pero no demasiado e incorporamos al cuenco con las semillas y las almendras molidas.

También incorporamos al cuenco las semillas de chía, que van enteras, añadimos la vainilla líquida y el aceite de coco, removemos con un tenedor hasta que tengamos una pasta homogénea.

Echamos en un cuenco el coco rallado y la ralladura de naranja, mezclamos con un tenedor.

Formamos bolitas con la masa y pasamos por la mezcla de coco y naranja.

Guardamos en el frigorífico en un recipiente con tapa hasta su consumo.








miércoles, 5 de junio de 2019

GRATINADO DE PATATAS CON SALMÓN Y MAYONESA DE JUDÍAS VERDES


He preparado un delicioso gratinado de patatas panaderas con salmón al vapor y mayonesa de judías verdes, un plato que me ha sorprendido gratamente porque la mayonesa de judías verdes tiene muy buen sabor, está hecha con puré de judías verdes y el resto de ingredientes y de pasos a seguir son los mismos que cuando hacemos una mayonesa normal, es ideal para tomar con salmón





Ingredientes (para 2/3 personas):

450 g. de patatas pequeñas de guarnición, peladas y cortadas en rodajas no demasiado finas.

2 filetes de 125 g. cada uno de salmón salvaje noruego.

1 - 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra al ajo negro.

Sal y pimienta negra recién molida.

Para la mayonesa de judías verdes:

250 g. de judías verdes planas, sin hebras y troceadas.

1 huevo a temperatura ambiente.

 1 pellizco de sal.

1 cucharada sopera de vinagre de vino.

100 mililitros de aceite de oliva virgen extra.





Preparación:

Cocemos las judías verdes: colocamos las judías troceadas en una olla al vapor y dejamos cocer hasta que estén muy tiernas, estarán listas en unos 35 minutos, dependiendo de lo duras que sean las judías, también podemos cocerlas en una olla con agua, y una vez cocidas escurrimos bien. Dejamos enfriar las judías a temperatura ambiente y luego guardamos tapadas en el frigorífico porque tienen que estar bien frías a la hora de hacer la mayonesa.

La cocción al vapor hace que las verduras conserven mejor el sabor y la textura e influye en el resultado final de la mayonesa.

Precalentamos el horno a 200º C, calor arriba y abajo.

En un recipiente apto para el horno echamos las rodajas de patatas, añadimos 1 - 2 cucharadas de aceite, removemos para repartir el aceite entre las patatas y llevamos al horno unos 30 minutos o hasta que estén bien asadas, removiendo alguna que otra vez para que se asen por igual.

Mientras asamos las patatas cocinamos el salmón al vapor durante 8 minutos, retiramos, dejamos enfriar un poco, quitamos la piel y espinas que pueda tener y desmenuzamos en trozos no demasiado pequeños.

El motivo de cocinar el salmón al vapor en lugar de hacerlo asado con las patatas es porque al vapor conserva todo su sabor y tampoco restamos sabor a las patatas al asarlas solas.

Hacemos la mayonesa: echamos las judías cocidas bien escurridas en el vaso de la batidora, reducimos a puré y pasamos por el colador chino.

En el vaso de la batidora echamos 3 cucharadas soperas del puré de judías que hemos preparado anteriormente, añadimos 1 huevo, un pellizco de sal, el vinagre y el aceite, colocamos la batidora en el fondo del vaso y empezamos a batir sin mover la batidora, cuando los ingredientes estén casi integrados empezamos a mover la batidora lentamente, de abajo hacia arriba, con cuidado, hasta que emulsione, tapamos y guardamos en el frigorífico hasta que la necesitemos.

Cuando las patatas estén listas retiramos el recipiente del horno un momento y añadimos el salmón desmenuzado, salpimentamos a nuestro gusto y distribuimos la mayonesa por encima del salmón y las patatas, gratinamos unos minutos hasta que la superficie esté ligeramente dorada, retiramos del horno y servimos enseguida.















lunes, 3 de junio de 2019

CEREZAS FRITAS AL CHOCOLATE


Las cerezas van rebozadas en una pasta para después freírlas en aceite de oliva, se espolvorean con azúcar y chocolate rallado, se toman calientes y es un postre con fruta sencillo y exquisito






Ingredientes (para 4 - 5 personas):

1 kg. de cerezas maduras, preferentemente con rabito.

Aceite de oliva suave para freír.

Un poco de xilitol/azúcar de abedul o de azúcar vainillado para espolvorear.

Chocolate negro sin azúcar rallado fino para espolvorear.

Para la pasta:

100 g. de harina de trigo.

Un pellizco de sal.

1 huevo a temperatura ambiente, ligeramente batido.

150 mililitros de leche a temperatura ambiente.

2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.

1 cucharada sopera de xilitol/azúcar de abedul o de azúcar integral.






Preparación:

Lavamos y secamos con cuidado las cerezas.

Lo ideal es utilizar cerezas de las que van 2 o 3 unidas por el rabito.

Pero podemos utilizar cualquier cereza, incluso sin rabito.

Preparamos la pasta: echamos en un cuenco bastante grande la harina tamizada, añadimos un pellizco de sal, mezclamos y hacemos un volcán en el centro con la harina, añadimos el huevo batido y un poco de leche y removemos, llevando poco a poco la harina de los lados hacia el centro, hasta que la mezcla parezca nata espesa.

Añadimos el aceite a la pasta y batimos con varillas, luego incorporamos, sin dejar de batir, el resto de leche y el xilitol o azúcar integral, seguimos batiendo hasta que tengamos una pasta suave.

Calentamos en una sartén honda abundante aceite de oliva a 200º C. (cuando un trocito de pan duro se tueste en 40 segundos).

Calentamos el horno a 100º C. (vamos a conservar las cerezas calientes dentro del horno hasta que terminemos de freírlas todas, este paso es opcional).

Colgamos 4 racimos de cerezas, un poco separados entre sí, de un pincho largo, mojamos las cerezas en la pasta, bañandolas bien, después las freímos en el aceite caliente, sin que toquen la sartén, es decir, las mantenemos colgadas sobre el aceite mientras se fríen, se hacen en un momento, cuando estén doraditas las retiramos y las dejamos en una fuente refractaria con papel absorbente arrugado, guardamos en el horno, repetimos el proceso hasta freír todas las cerezas.

Las cerezas sin rabo las podemos pasar por la pasta antes de freírlas, pero utilizaremos una espumadera para sacarlas del aceite una vez fritas.

Una vez tengamos todas las cerezas fritas, espolvoreamos con el xilitol o azúcar vainillado, rallamos un poco de chocolate negro por encima y servimos enseguida.






Notas:

Tendremos cuidado de no quemarnos al comer la cereza porque el hueso conserva muy bien el calor y puede estar caliente, hay que tomarlas con cuidado.












viernes, 31 de mayo de 2019

ARROZ CON LECHE, ALGARROBA Y NARANJA


Un arroz con leche que no tiene nada de tradicional, hecho con leche de coco, harina de algarroba, vainilla, cáscara de naranja, sirope de coco y trocitos de coquitos de Brasil para acompañar; su sabor resulta parecido al del chocolate pero la harina de algarroba tiene un sabor muy particular que no a todo el mundo gusta, aunque eso sí, el arroz está rico, es nutritivo y sacia bastante






Ingredientes:

500 mililitros de leche de coco con arroz.

50 g. de arroz redondo.

1 cucharadita -de las de café- de esencia de vainilla.

2 trozos de cáscara de naranja, previamente lavada y picada.

2 - 3 cucharadas soperas de sirope de flor de coco.

2 cucharadas soperas con colmo de harina de algarroba.

Para acompañar:

Unos trocitos de coquitos de Brasil picaditos o del fruto seco que más nos guste.






Preparación:

Ponemos una olla en el fuego a temperatura media/alta, vertemos la leche de coco en la olla, añadimos el arroz lavado y escurrido, la esencia de vainilla, la cáscara de naranja picada y el sirope de coco, llevamos a ebullición y bajamos el fuego a temperatura baja (nº 2 de la vitro), tapamos y dejamos cocer unos 45 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera para que el arroz suelte almidón.

Unos 10 minutos antes de terminar de cocer el arroz añadimos la harina de algarroba a la olla, removemos para que se integren bien todos los ingredientes.

Cuando el arroz esté tierno y cremoso retiramos del fuego y servimos en cuencos individuales, dejamos enfriar a temperatura ambiente, una vez frío, tapamos y guardamos los cuencos de arroz en el frigorífico hasta su consumo.

A la hora de servir decoramos con unos trocitos de coquitos de Brasil y tomamos bien frío.







PANECILLOS DE PATATA AL PARMESANO



Estos atractivos "panecillos" de puré de patata van bien con cualquier plato de carne o huevos, también pueden servirse con verduras cocidas y tomates asados para una comida ligera, en esta ocasión, los he acompañado de brochetas de pavo al pimentón y mojo de queso azul






Ingredientes (para 12 panecillos: 6 personas):

750 g. de patatas harinosas.

2 - 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.

4 cucharadas soperas de queso parmesano recién rallado.

1 cucharada sopera de pan duro rallado.

Sal y pimienta negra recién molida.

2 huevos.

Para decorar:

Un poco de polvo de aceitunas negras.






Preparación:

Pelamos las patatas, y si son grandes, cortamos en trozos iguales.

Echamos las patatas en una olla con agua hirviendo, a la que hemos puesto un poco de sal y dejamos cocer durante 20 minutos, hasta que estén tiernas al pincharlas con un tenedor.

Mientras cocemos las patatas, encendemos el horno a 220 º C, calor arriba y abajo para que se vaya calentando.

En cuanto las patatas estén cocidas, retiramos del fuego y escurrimos bien.

Volvemos a poner un momento las patatas escurridas en la olla a fuego lento para que se evapore el agua que quede dentro y retiramos del fuego.

Machacamos las patatas o pasamos por un colador metálico fino para reducir a puré, añadimos el aceite de oliva y 2 cucharadas soperas de queso parmesano, removemos y mezclamos bien con una cuchara de madera, salpimentamos a nuestro gusto.

Batimos con un batidor un huevo y echamos sobre el puré, removemos con cuchara de madera hasta trabar bien la mezcla.

Dividimos el puré en 12 panecillos, con las manos mojadas en aceite damos forma ovalada a cada panecillo y una vez hecho vamos dejando sobre una fuente de horno engrasada previamente con aceite de oliva.

Una vez hechos todos los panecillos, los aplastamos un poco con la mano y con un cuchillo afilado hacemos 2 cortes en diagonal a cada panecillo, igual que si fueran barritas de pan.

Batimos el otro huevo y untamos con él los panecillos, con cuidado, para que no se deformen porque están muy tiernos.

Mezclamos las 2 cucharadas de queso parmesano restante con la cucharada de pan duro rallado y espolvoreamos por encima de los panecillos.

Horneamos unos 20 minutos, hasta que los panecillos estén dorados, retiramos del horno y servimos con el polvo de aceitunas espolvoreado por encima.






Notas:

Para hacer el polvo de aceitunas necesitamos unas 20 aceitunas negras sin hueso.

Colocamos las aceitunas negras en un plato apto para el microondas, dejamos dentro del micro y programamos 1 minuto, cuando haya terminado ese minuto volvemos a programar otro minuto, así hasta 8 minutos, siempre con intervalos de 1 minuto en 1 minuto, hasta que se endurezcan totalmente, luego las dejamos enfriar y reducimos a polvo con la picadora, el molinillo o el mortero.








miércoles, 29 de mayo de 2019

BOLLITOS DE FRAMBUESA A LA ANTIGUA


Estos bollitos están listos en 45 minutos, hay que dejarlos enfriar un rato antes de disfrutar de un bocado de sabor exquisito que recuerda a los dulces de antes, los que hacían nuestras abuelas





Ingredientes (para 8 bollitos):

200 g. de harina de espelta.

25 gramos de arroz blanco recién molido.

2 cucharaditas -de las de té- de levadura química.

Un pellizco de sal.

75 g. de mantequilla a temperatura ambiente.

75 g. de azúcar de caña integral.

1 huevo, ligeramente batido.

3 cucharadas soperas de leche a temperatura ambiente.

Mermelada de frambuesa o de fresa.

Azúcar para espolvorear.

Mantequilla para engrasar el papel vegetal.





Preparación:

Calentamos el horno a 200º C, calor arriba y abajo.

Forramos con papel de hornear una placa de horno y engrasamos el papel con un poco de mantequilla.

En un cuenco echamos la harina, el arroz recién molido, la levadura y un pellizco de sal, previamente tamizados, añadimos la mantequilla en un trozo y vamos frotando con los dedos hasta que quede como miguitas de pan, añadimos el azúcar y revolvemos.

Hacemos un volcán en el centro de la masa y echamos en el centro el huevo batido y la leche, mezclamos bien para formar una masa suave y manejable.

Cortamos la masa en 8 trozos iguales, con las manos ligeramente enharinadas damos forma de bola a cada trozo.

Hacemos un hueco en el centro de cada bola con un dedo, cuidando de no traspasarla.

Ponemos un poco de mermelada de frambuesa en cada hueco y pellizcamos los bordes para cerrarlo.

Colocamos los bollitos, con el lado pellizcado hacia abajo, en la placa de horno sobre el papel engrasado.

Horneamos justo arriba del centro del horno, durante unos 20 minutos, hasta que los bollitos estén subidos, dorados y firmes al tacto.

Retiramos del horno y espolvoreamos con un poco de azúcar por encima.

Dejamos enfriar ligeramente sobre la placa antes de pasarlos a una rejilla.

Luego pasamos los bollitos a una rejilla y dejamos enfriar del todo.





Notas:

He hecho el doble de masa, para hacer 16 bollitos, 8 con mermelada de frambuesa casera y otros 8 con mermelada de fresa a la naranja, también casera.













PASTA DE TAMARINDO CASERA


La pasta de tamarindo la podemos hacer en casa para congelar después en cubitos de hielo, la tendremos siempre a mano cuando la necesitemos para una receta, y sin conservantes ni colorantes






Ingredientes:

10 tamarindos.

100 mililitros de agua.






Preparación:

Ponemos un cazo con 100 mililitros de agua, cuando esté a punto de hervir retiramos del fuego y añadimos los tamarindos sin cáscara, tapamos y dejamos en remojo 20 minutos, luego separamos la pulpa del hueso con las manos, apretando con los dedos para que se deshaga y el hueso esté pelado, con unas varillas mezclamos la pulpa con el agua para que quede una pasta homogénea, colamos, si queda muy espesa podemos añadir algo más de agua y dejamos enfriar.

Echamos la pasta de tamarindo en una cubitera de plástico y guardamos en el congelador, cuando esté bien congelado pasamos los cubitos de pasta de tamarindo a un recipiente apto para congelar para cuando lo necesitemos.