martes, 17 de diciembre de 2013

CREMA DE ALCACHOFAS CON LECHE DE COCO Y JENGIBRE

 
 
 
Esta crema de alcachofas que cociné ayer tiene muy buen sabor, la combinación de vegetales ha sido muy acertada, destacaría el sabor que le aporta la chirivía -una raíz que se emplea como hortaliza, de la familia de la zanahoria, tiene un color más blanco y un sabor más fuerte-, además lleva leche de coco y jengibre, que le da un sabor muy suave a la alcachofa, la protagonista de esta crema.










Ingredientes:

5 alcachofas.

2 chirivías.

2 zanahorias.

2 puerros.

1/2 cebolla.

1 rama pequeña de apio.

1 patata mediana.

2 nabos pequeños (que estén muy frescos).

El tronco de 1 brócoli grande o de 2 pequeños.

200 mililitros de leche de coco.

1 trozo de 1 centímetro de jengibre fresco (del tamaño de un almendra, más o menos).

Sal.

Para la guarnición:
 
Aceite de oliva virgen extra, 1 manojo pequeño de perejil, semillas de sésamo, semillas de calabaza.





 
 
 
 


Preparación:

Quitamos el tronco, las hojas exteriores y las puntas de las alcachofas, partimos en cuatro trozos y quitamos la "pelusilla" interior que rodea el corazón.

Pelamos las chirivías, quitamos la punta de los dos extremos, partimos en cuatro trozos y quitamos la parte dura que tiene en el centro.

Pelamos el tronco del brócoli, quitándole toda la parte fibrosa y dura del exterior.

Pelamos las zanahorias y los nabos.

Quitamos la parte verde y las dos primeras hojas del puerro, abrimos a lo largo.

Quitamos las hebras al apio.

Pelamos la patata y la cebolla.

Quitamos la corteza al trozo de jengibre.

Ya tenemos toda la verdura lista para trocear -no demasiado pequeña-, después la lavamos muy bien.

Ponemos en una olla grande toda la verdura picada, incluido el jengibre, cubrimos con agua -un dedo por encima de la verdura más o menos, que después hay que añadir la leche de coco-.

Dejamos cocer unos 20 o 25 minutos.

Preparamos mientras el aceite de perejil:
 
Lavamos y secamos el manojo de perejil, ponemos en un vaso para batidora y añadimos 100 mililitros de aceite de oliva, más o menos, batimos hasta que el aceite adquiera un ligero color verde, colamos y reservamos.

Comprobamos que la verdura está tierna -no deshecha-, reducimos a puré con la batidora, pasamos por un chino para quitar los grumos y ponemos de nuevo en la olla -enjuagar antes con agua-, añadimos la leche de coco, la sal y calentamos a fuego lento.

Servimos en un cuenco y ponemos un poco de aceite de perejil por encima, esparcimos las semillas de sésamo y las pipas de calabaza y lista para comer, una sopa nutritiva y deliciosa.



 
 
 
 




Notas:

Tendría que poner que vitaminas y minerales no lleva esta crema y acabaría antes porque es un plato con muchísimas propiedades nutritivas, saludable y digestivo.

La chirivía tenía un lugar destacado en la alimentación de los europeos antes de que los españoles introdujeran la patata, después de la conquista de América, actualmente, en el norte de Europa se sigue consumiendo de forma habitual, no tanto aquí en España donde su consumo es mínimo, sin embargo, tiene más nutrientes que la zanahoria, casi todas las vitaminas del grupo B, en especial ácido fólico, tan importante para los niños y las mujeres embarazadas.

 La alcachofa, el brócoli, el nabo, el apio, todas las hortalizas son beneficiosas para el organismo, deberían ocupar un lugar destacado en nuestro botiquín en lugar de estar en el frigorífico porque son medicinas más que alimentos.

 Las semillas de sésamo y de calabaza o cualquier otro tipo de semilla, son indispensables en una dieta saludable, nos aporta muchos nutrientes, es conveniente añadir un puñadito de cualquiera de ellas a nuestras sopas, cremas y ensaladas.









 
 
 
 
 
 
 
 
 





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