domingo, 6 de diciembre de 2015

FABADA ASTURIANA

 
  
 Hace un par de años que no preparaba fabada, plato muy conocido de la cocina asturiana, esta receta es de un libro de cocina que tengo hace años, siguiendo sus consejos sale muy rica, este guiso se suele acompañar con un postre muy famoso, arroz con leche, la receta la puedes ver aquí






Ingredientes (para 4 personas):

625 gramos de judías blancas o fabes.

250 gramos de panceta fresca.

300 gramos de costilla de cerdo fresca.

300 gramos de codillo de cerdo.

1 hueso de jamón pequeño.

2 chorizos.

2-3 morcillas asturianas.

Sal.






Preparación:

El día anterior se ponen en remojo con agua fría las judías o fabes toda la noche.

Una vez remojadas, tiramos el agua y las colocamos en una olla grande que servirá para su elaboración, cubrimos con agua fría y les damos un hervor.

 Pinchamos las morcillas y el chorizo -con un palo de pinchito- para que no se deshagan.

A continuación cambiamos de nuevo el agua y añadimos todos los ingredientes, los dejamos cocer a fuego muy lento.

Durante la cocción es conveniente añadir pequeñas cantidades de agua - unos sustinos, como dicen los asturianos-, pero siempre con agua fría.

El tiempo de cocción es de unas dos horas y media, aproximadamente.

Ya casi al final, echamos un poco de sal y dejamos cocer diez minutos más.

No hay que tapar la olla totalmente durante la cocción.

Por ultimo, servimos la fabada en una olla de barro o en un plato, sin mucho caldo.






Notas:

Si el caldo nos queda claro y queremos espesarlo, podemos chafar con un tenedor un puñadito de judías cocidas y las añadimos al caldo.

 Es aconsejable elaborar este plato un día antes de consumirlo para que esté reposado.

La receta original lleva fabes, una legumbre bastante más cara que la judía blanca, así que suelo utilizar judías blancas.








miércoles, 2 de diciembre de 2015

GRATINADO DE CHILI CON CARNE Y JUDÍAS


 El chili con carne es posiblemente una de las recetas de la cocina mexicana más conocida aquí en nuestro país, suelo añadirle judías rojas y gratinarlo con queso cheddar o emmental, para una comida completa lo acompaño con arroz blanco cocido o tortitas de maíz





Ingredientes:

450 gramos de ternera, sin grasa y picada a máquina o a mano, cortada en dados pequeñitos.

4 guindillas secas, dejadas en remojo en un vaso de agua caliente durante 1 hora.

2 cebollas rojas medianas, peladas y picadas.

2 dientes de ajo grande, pelados y picados.

3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

1/2 cucharada sopera de orégano seco.

Sal y pimienta negra recién molida.

175 - 225 gramos de judías pintas cocidas y escurridas o envasada.

Para gratinar:

100 g. de queso cheddar emmental rallado.

Para acompañar:

Arroz blanco cocido o tortitas de maíz.





Preparación:

Escurrimos las guindillas reservando el líquido, una vez escurridas quitamos las semillas y picamos.

Mezclamos las guindillas con la cebolla y el ajo y reducimos a una pasta con la batidora o el mortero.

Calentamos el aceite de oliva en una olla de fondo grueso, añadimos la carne y sin dejar de remover tostamos bien por todos los lados, retiramos con ayuda de una espumadera y reservamos.

Añadimos la pasta -de guindilla, cebolla y ajo- en la misma olla y sin dejar de remover rehogamos durante unos 5 minutos, añadimos el orégano, salpimentamos a nuestro gusto e incorporamos la carne, mojamos con un poco de agua de remojo de las guindillas.

Tapamos y dejamos cocer a fuego lento durante 10 minutos.

Escurrimos las judías, reservando un poco de jugo de cocerlas.

Añadimos las judías a la olla, junto con un poco de su jugo, si esta seca la mezcla.

Rectificamos de sal y añadimos más agua de las guindillas si es necesario.

Tapamos y dejamos cocer a fuego lento 15 minutos.

Precalentamos el horno a 200º C, calor arriba.

En una fuente apta para horno, untamos el fondo con un poco de aceite de oliva, echamos el chili, aplanamos con ayuda de una cuchara y añadimos queso rallado, cubriendo la superficie.

Gratinamos en el horno hasta que adquiera un color dorado y el queso se funda.

Servimos enseguida acompañado de arroz blanco cocido o tortitas de maíz.








martes, 1 de diciembre de 2015

GAZPACHO DE HIERBABUENA


Estamos a primeros de Diciembre y aún hace en Málaga un tiempo estupendo, te permite salir a caminar en manga corta y disfrutar del sol, he aprovechado para preparar un gazpacho de hierbabuena, todavía apetece hasta que no cambie el tiempo y bajen las temperaturas





Ingredientes:

200 gramos de pan blanco del día anterior.

2 yemas de huevo cocidas.

2 dientes de ajo pequeños, pelados y machacados en el mortero.

2 cucharadas soperas de vinagre.

50 mililitros de aceite de oliva virgen extra.

3 ramitas de hierbabuena fresca, lavada y picadita.

Sal y pimienta negra recién molida.

1/2 litro de agua fría.





Preparación:

Ponemos el pan a remojo en un poco de agua fría y escurrido.

Echamos en el vaso de la batidora todos los ingredientes, incluido el agua, menos el aceite de oliva,
batimos hasta que la mezcla sea homogénea y añadimos el aceite, sin dejar de batir, a modo de hilito y listo, guardamos en el frigorífico hasta su consumo.

Servimos el gazpacho en un cuenco y adornamos con una ramita de hierbabuena fresca.





Notas:

Aunque la receta lleva 200 g. de pan, le suelo poner bastante menos pan, unos 50 - 60 g.

Es importante quitar al ajo el germen que tiene en el interior.









lunes, 30 de noviembre de 2015

CIPOLLATA (sopa italiana de cebolla)


 Cipollata -se pronuncia chipolata-, es una deliciosa sopa de cebolla italiana de la que existen dos versiones, una de Toscana y la otra de Umbría, menos suculenta, pero también sustanciosa y reconfortante, ideal para el invierno, ésta última es nuestra preferida y suelo hacerla a menudo, la receta lleva además de mucha cebolla, bacón, tomate, guindilla, albahaca, queso parmesano, caldo de pollo y una rebanada de pan tostado con ajo restregado






Ingredientes:

800 gramos de cebollas, peladas y cortadas en aros finitos.

50 gramos de bacón picadito (suelo utilizar bacón de pavo que tiene 70% menos de grasa).

2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.

1 litro de caldo de pollo.

400 gramos de tomates maduros, pelados y picaditos.

1/2 guindilla seca, desmenuzada.

6-7 hojas de albahaca fresca, picadita.

Sal y pimienta negra recién molida.

3 cucharadas soperas de queso parmesano rallado.

4 rebanadas gruesas de pan del día anterior.

1 diente de ajo, partido por la mitad.

Queso parmesano.






Preparación:

Freímos el bacón en el aceite, en una olla grande a fuego medio-alto.

Añadimos las cebollas, tapamos y dejamos cocer a fuego lento mínimo durante una hora o hasta que la cebolla se haya deshecho, removiendo de vez en cuando.

Añadimos el caldo de pollo, los tomates picados, la guindilla, salpimentamos, tapamos y dejamos cocer 30 minutos más.

Añadimos la albahaca y el queso rallado, rectificamos de sal, removemos y lista para servir.

Tostamos las rebanadas de pan y restregamos el ajo partido por la mitad por toda la superficie de la tostada.

En cada cuenco colocamos una rebanada de pan y vertemos encima la sopa caliente.

Ponemos en un cuenco un poco de queso parmesano para que cada comensal se sirva a su gusto.






Si quieres hacer el caldo de pollo casero:  

1 muslo o 1 pechuga de pollo, 2 puerros, 2 zanahorias pequeñas, 1 cebolla pequeña, 2 trozos de apio, 1 hoja de laurel, 4 granos de pimienta negra y sal.
 Ponemos en una olla el muslo o la pechuga de pollo sin la piel, pelamos y lavamos los puerros, las zanahorias y la cebolla y añadimos enteros, quitamos las hebras del apio, lavamos y añadimos entero, añadimos la hoja de laurel, los granos de pimienta, la sal, un litro y un vaso de agua, tapamos y dejamos cocer a fuego medio durante 35-40 minutos, cuando esté listo colamos el caldo y reservamos.



 





viernes, 27 de noviembre de 2015

BATINGAN BI LABAN (puré de berenjenas libanés)


Me encanta la berenjena, una verdura tan versátil que puedes realizar con ella diferentes recetas, creo que la he cocinado de mil maneras, en mousaka, en sopas o ensaladas, fritas con miel de caña, en el pisto de verduras o como se consume en los países de Oriente Medio, en puré, del que existen numerosas versiones, en esta ocasión lo he acompañado de unos palitos de pizza recién horneados






Ingredientes:

2 berenjenas grandes.

250-300 mililitros de yogur griego natural.

3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.

2 dientes de ajos, pelados y machacados en el mortero.

El zumo de un limón mediano.

Sal y pimienta negra recién molida.

Para adornar:

Menta o perejil fresco picado.

Para los palitos de pizza:

1 paquete de masa fina para pizza -que sea cuadrada-.

Queso mozzarella en barra.

Sal con pimienta Maldon.

Orégano seco.






Preparación:

Calentamos el grill del horno a medio-alto.

Ponemos las berenjenas bajo el grill y vamos dándole vueltas hasta que ennegrezcan y formen ampollas y su carne se ablande.

Las retiramos del grill, pelamos y dejamos en un escurridor, aplastando para que suelten el jugo.

Pasamos las berenjenas a un cuenco y machacamos con un tenedor, añadimos el yogur, el aceite de oliva, los ajos machacados, salpimentamos y añadimos zumo de limón a nuestro gusto, mezclamos todo y tenemos dos opciones, dejar el puré como está o pasarlo por la batidora, a mi me gusta más dejarlo como está.

Guardamos el puré en el frigorífico hasta su consumo.

Servimos el puré en un cuenco adornado con un poco de menta o perejil fresco picado por encima.

Acompañamos el puré con un poco de pan pita o con unos palitos de pizza.

Para los palitos de pizza:

 Precalentamos el horno a 210º C, calor arriba y abajo.

Cortamos la masa en tiras de unos 4 x 20 centímetros y vamos colocando en una fuente de horno con papel antiadherente puesto encima, dejamos unos centímetros de espacio entre una tira y otra, distribuimos unas bolitas de queso mozzarella por encima a la mitad de las tiras y esparcimos por encima de todas las tiras un poco de sal con pimienta Maldon y orégano.

Horneamos unos 10-12 minutos o hasta que adquieran un color dorado.









miércoles, 25 de noviembre de 2015

CAZUELA DE PATATAS MORADAS AL HORNO


Patatas moradas salteadas con cebolla, horneadas con nata, queso y huevo, un plato económico y rico,  para servir en el almuerzo acompañado de carne o pescado a la plancha




  


Ingredientes (para 4 personas):

500 gramos de patatas moradas -lavadas y con la piel-, cortadas a cuadraditos.

1 cebolla pequeña, pelada y picadita.

25 gramos de mantequilla.

2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.

Sal y pimienta negra recién molida.

4 huevos grandes.

25 gramos de queso gruyere rallado.

150-200 mililitros de nata líquida para cocinar.


 

 


Preparación:

Calentamos la mantequilla y el aceite en una sartén, cuando esté caliente salteamos las patatas a cuadraditos hasta que tomen color -unos 10 minutos-, añadimos la cebolla picadita y seguimos salteando durante unos 20 minutos o hasta que las patatas estén hechas, salpimentamos generosamente.

Precalentamos el horno a 170 º C, calor arriba y abajo.

Pasamos la mezcla de patata morada y cebolla a una fuente de gratinar, extendiéndola por toda la base, con cuidado rompemos los huevos sobre las patatas, espolvoreamos el queso gruyere rallado y cubrimos con la nata líquida, evitando que caiga sobre los huevos, no debe de cubrir totalmente las patatas, salpimentamos y horneamos unos 15 minutos o hasta que cuajen las claras y las yemas sigan fluidas.

Retiramos del horno y servimos enseguida acompañado de una ensalada verde.


 

  


Notas:

Con la patata normal está igual de rico, aunque la patata morada aporta un sabor suave, diferente.

 Es recomendable cocinar las patatas moradas con la piel por los beneficios que contiene, su característico color morado se debe a las antocianinas, un pigmento vegetal hidrosoluble, diversos estudios han mostrado que las antocianinas tienen efectos terapéuticos, son antioxidantes, es decir, reducen los radicales libres y con ello, los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, patologías neurológicas e incluso cáncer.


  


  


martes, 24 de noviembre de 2015

SOPA DE CEBOLLINO


Me gusta cocinar con cebollino, tengo una planta y lo suelo consumir bastante, en ensaladas, sopas o en cualquier plato que prepare y le vaya bien, en la receta de hoy es el ingrediente principal, una
sopa nutritiva, con un sabor muy agradable, que además nos aporta beneficios para nuestra salud





Ingredientes:

250 gramos de patatas.

100 gramos de escalonias.

1 zanahoria pequeña.

5 manojos pequeños o 2 grandes de cebollino.

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

1 petit suisse natural sin azúcar.

50 mililitros de nata espesa.

1 pizca de pimienta blanca.

Sal.

Para el caldo de gallina:

1 pechuga de gallina sin la piel.

2 puerros.

1 zanahoria grande.

150 gramos de apio nabo.

2 hojas de laurel.

1/2 manojo de perejil.

1 cucharadita de granos de pimienta negra.

1 cucharadita de sal.

 Para decorar:

Semillas de sésamo.

Cebollino fresco.

  



Preparación:

Lavamos, pelamos y troceamos los puerros y la zanahoria para hacer el caldo.

Lavamos las hojas de apio nabo y el perejil.

En una olla con 2 litros de agua, ponemos la gallina junto con los puerros, la zanahoria, el apio nabo, el perejil, el laurel, los granos de pimienta negra y la cucharadita de sal. 

Dejamos cocer el caldo con la olla destapada y a fuego muy lento durante 2 horas y media, espumamos el caldo de vez en cuando.

Pasado este tiempo retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Una vez frio desgrasamos el caldo.

Pelamos, lavamos y troceamos las patatas, las escalonias y la zanahoria.

Lavamos y cortamos el cebollino en aritos.

En una olla añadimos el aceite de oliva y cuando esté caliente añadimos las patatas, las escalonias, la zanahoria y el cebollino, sofreímos unos minutos hasta que las verduras tomen color, añadimos el caldo de gallina y dejamos cocer a fuego lento, tapado, durante 30 minutos.

Pasado este tiempo retiramos del fuego y reducimos a puré con la batidora, pasamos por el colador chino para que quede una crema suave.

Mezclamos el petit suisse y la nata espesa y lo añadimos al puré, mezclamos y ponemos el puré a fuego lento, para calentarlo, añadimos la pimienta blanca y rectificamos de sal.

Cuando esté caliente servimos en cuencos individuales con un poco de cebollino entero y las semillas de sésamo por encima.